Antes de analizarlo, primero recordemos lo que es un Puente Térmico.

Según definición (Wikipedia):

“Un puente térmico es una zona puntual o lineal, de la envolvente de un edificio, en la que se transmite más fácilmente el calor que en las zonas aledañas, debido a una variación de la resistencia térmica. Se trata de un lugar en el que se rompe la superficie aislante.

Así pues, un puente térmico aparece debido a

  • un cambio en la geometría de la envolvente,
  • un cambio de materiales o de resistencia térmica.”.

Actualmente, en nuestro medio, los puentes térmicos generan entre un 10 y un 20 de pérdida de calor, si podemos modificar ese aspecto, el porcentaje de pérdidas de calor podría ser mejorado notablemente.

Hoy en día, se busca reducir la demanda de consumo energético en las construcciones por lo que se debería buscar otro tipo de soluciones y así, poder reducir al mínimo las pérdidas de calor por los puentes térmicos.

Un ejemplo de Puente Térmico sería un clavo que une dos piezas de madera, al ser mejor conductor de calor el clavo que la madera, éste fluye a través, escapándose más calor por el clavo que por la madera.

Por lo anterior, el evitar o, al menos reducir los puentes térmicos, es fundamental si buscamos disminuir las pérdidas de calor.

Entonces: Un puente térmico es una zona donde se transmite más fácilmente el calor.

Ahora bien, si en nuestras ventanas utilizamos vidrio DVH (éste como tal, es un excelente aislante de calor), más, el aluminio es buen conductor, entonces, por ahí puede “escaparse” una pequeña parte, por lo tanto, en días fríos aparecerá condensación en los marcos de las ventanas lo que generarán signos de humedad tanto en la ventanería como en la mampostería o paredes que las contengan.

Rotura de Puente Térmico (RPT):

Consiste en evitar el flujo de calor entre dos superficies, impidiendo el contacto entre la cara interior y la exterior de un sistema de ventanería intercalando un elemento que sea “mal conductor” de calor, con lo que se reducirán las pérdidas del mismo.

En sistemas de aluminio y vidrio suelen usarse elementos insertados en los propios perfiles de aluminio que forman la ventana, los elementos más usados son perfiles de poliamida reforzadas con fibra de vidrio (es un termoplástico autorizado por la norma europea UNE-EN-14024).

VENTAJAS DE USAR RPT:

  • Ahorro de energía: Se maximiza el ahorro de energía minimizándose las emisiones de CO”.
  • Se limita la condensación, al existir RPT, se consigue elevar la temperatura de la perfilería interior por lo que desaparecería la posibilidad de condensación entre los marcos de la ventana y, por consiguiente, la presencia de rocio.
  • Se abre la posibilidad de usar perfiles de diferentes colores o acabados, por lo tanto, internamente se podrían tener perfiles de un color y de otro en el exterior del edificio, ampliando la gama de opciones de acabados a los arquitectos.

A continución, algunas imágenes de sistemas con RPT: